Una época del año para estar atento a las alergias

7 septiembre, 2020

Sabemos que afectan a más de un 20 por ciento de la población y pueden aparecer tanto en primavera como en otoño. Son disparadas por el sistema inmune, cuando este se defiende del polen, los hongos, el polvo u otros agentes alérgenos.

¿QUÉ SON LAS ALERGIAS ESTACIONALES?

Las alergias estacionales aparecen durante ciertas épocas del año, por lo general cuando el moho libera sus microesporas al ambiente y determinados árboles, pastos y malezas sueltan en el aire microscópicas partículas de polen para fertilizar a otras plantas.

¿QUÉ ENFERMEDADES ALÉRGICAS SON ESTACIONALES?

El sistema inmune de las personas que son alérgicas a las esporas de los hongos o al polen “ve y trata” a estas partículas (alérgenos, sustancias a las que un individuo es alérgico) como invasores patógenos y entonces libera químicos en el torrente sanguíneos (histamina entre ellos), para defenderse de los agentes extraños. Es la liberación de dichos químicos, y otros eventos posteriores, la que provoca los síntomas de la alergia.

Si bien la gravedad de una temporada de alergias puede variar según el clima estacional, puede haber días (e inclusive momentos de la jornada) en los que el riesgo de reacción alérgica sea alto. Esto incluye días ventosos y cálidos cuando la cantidad de polen circulante puede ser más elevada. Por el contrario, los días de lluvia pueden reducir significativamente el polen circulante, hasta que la salida del sol las seque y se hagan aerotransportadas nuevamente. 

El tratamiento de este tipo de alergia estacional se sostiene principalmente sobre tres patas. Una de ella es el control ambiental, es decir, evitar las sustancias a las que se es alérgico, algo a veces imposible de lograr. Cuando se es alérgico al polvo o a los ácaros, debe hacerse una limpieza a fondo de los ambientes, en lo posible con aspiradora o con trapos húmedos, evitando las alfombras, las pinturas rugosas en las cuales se acumula el polvo o los empapelados que puedan ocultar hongos. Es preciso eliminar las manchas de humedad en las paredes, airear los ambientes y permitir que entren los rayos solares. Las otras patas del tratamiento son la intervención farmacológica, y el tratamiento específico con vacunas, para controlar la enfermedad alérgica en forma integral.

La rinitis alérgica, fiebre del heno o alergia nasal es la enfermedad alérgica más frecuente, dado que afecta a casi un 20 por ciento de la población. Pero, además, existen otras afecciones como asma bronquial, y dermatitis. Y aunque muchos lo ignoren, se calcula que 3 de cada 4 personas con alergias primaverales desarrollarán también alergia en otoño.

¿CÓMO SE MANIFIESTAN?

Estornudos a repetición, intensa picazón de nariz, rinorrea o abundante secreción nasal acuosa, obstrucción nasal, enrojecimiento, picor y lagrimeo ocular son los síntomas más notorios de la rinitis alérgica. También los síntomas pueden ser pulmonares, e incluso cutáneos, en enfermedades como el asma y la dermatitis atópicas.

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