¿Cuál fue el impacto en la salud mental de Adultos Mayores, Niños y Niñas durante la cuarentena?

21 julio, 2021

La pandemia se expandió a todo el mundo, a los pocos meses tras los primeros casos de COVID-19 aparecidos en China.

Definida por la OMS como una pandemia mundial, la COVID-19 afecta a todas las personas, pero no a todas por igual. Existen grandes brechas tanto en los riesgos en la salud como en el acceso al tratamiento asociadas a la edad. Las personas mayores son un grupo especialmente vulnerable ante la enfermedad producida por el SARS-CoV-2 que presenta un peor pronóstico, por su comorbilidad, los síndromes geriátricos y la fragilidad asociada al envejecimiento, habiendo sido definida la pandemia como una emergencia geriátrica.

Por un lado, los ancianos representan la gran mayoría de las muertes por coronavirus, en particular los mayores de 85 años o aquellos con afecciones subyacentes (que se aplica a aproximadamente cuatro de cada cinco ancianos). Si bien, el aislamiento físico puede proteger a nuestros adultos mayores del virus, los expone a otra situación de riesgo: la soledad, la “sensación de sufrimiento por estar desconectado de otras personas, que es diferente al aislamiento social que, simplemente, es no estar cerca de otras personas o no tener conexiones cercanas”.

No obstante, el aislamiento social podría generar sentimientos de soledad y muchos más a nuestros adultos mayores. El  prolongado  aislamiento social y soledad generan un mayor riesgo de desarrollar ciertas condiciones de salud mental y física como enfermedades cardíacas, presión arterial alta, ansiedad, depresión e incluso la muerte prematura. Y aquellos en aislamiento y con deterioro cognitivo o demencia, pueden volverse más ansiosos, enojados, estresados, agitados, retraídos o demasiado sospechosos durante el brote.

DISTANCIAMIENTO SOCIAL VS. DISTANCIAMIENTO FÍSICO.

El distanciamiento social y preventivo del que tanto se habla es un distanciamiento físico, que de ninguna manera debe confundirse con un distanciamiento de los afectos o de las actividades que pueden seguir sosteniendo.

El contacto social es importante, en la cuarentena se hizo virtualmente o telefónica o ahora que las restricciones se están flexibilizando y un gran número de nuestros adultos mayores están vacunados, es fundamental el ir retomando los visitas, los paseos, ir recuperando rutinas familiares, o consultas a los médicos que fueron suspendidas.

El sentido es ir buscando aumentar el nivel de bienestar de los adultos mayores, sabemos que el bienestar sirve como un amortiguador para enfrentar los efectos del estrés vivido por la pandemia. Recuperar el monitoreo del autocuidado, el uso correcto de medicamentos, alimentación, hidratación, sueño y su estado emocional es fundamental.

.Todavía no tenemos evidencia  de cuáles son las mejores intervenciones para estos tiempos de pandemia y pos-coronavirus. Es conveniente conocer con detalle el impacto de la pandemia en cada adulto mayor para así poder establecer medidas que promuevan la detección precoz, la intervención, la rehabilitación y el seguimiento.

Sin embargo, el estimular las consultas a los psicólogos, para ir evaluando el estrés post traumático post Covid-19 en nuestros adultos Mayores es fundamental, de forma presencial o virtual.

NIÑOS Y ADOLENCENTES: GRANDES AFECTADOS.

Por otro lado, los niños y niñas se han visto afectados también en su vida cotidiana. Sabemos que un porcentaje bajo han sido trasmisores de la covid-19, pero también son los grandes afectados en su salud mental y emocional por la pandemia.

La demanda se ha incrementado en consultas para los niños y adolescentes en este período de pandemia, con ansiedad, miedo, apatía, angustia, problemas depresivos. Se empezaron a encontrar consecuencias significativas en su salud mental.

Es por ello que los adultos responsables de la función parental deban hacer un esfuerzo y estar alerta para hallar diferencias en el comportamiento de sus hijos y realizar la consulta preventiva. Si el niño llora sin motivo aparente, se encierra en su habitación, no come, se enfada, no duerme, presenta irritabilidad, inquietud, nerviosismo, preocupación, soledad o malestar y no se presta atención a estos menajes, podría ser el inicio de un problema más severo.

Los centros educativos han perdido la capacidad de detectar alteraciones emocionales en los niños y comunicarlo a los padres, entre lo presencial y virtual, y el esfuerzo de sostener un aprendizaje curricular, se perdió esa posibilidad preventiva ante un conflicto emocional del niño.

Además, no olvidar que nuestros adolescentes pueden manifestar trastornos de conducta alimentaria, casos de ansiedad, depresión y autolesiones e intentos de suicido.

Los servicios de atención de salud mental en niños y adolescentes en Cerro Privado están capacitados y consciente del impacto que causa el Covid-19.

Lic. Aldo Camilo
Psicólogo
M.P. 2466
CERRO PRIVADO

Podés encontrar al Lic. Aldo Camilo los días lunes de 15:30 a 18:30hs. y los días jueves de 9 a 12hs. en Cerro Privado.

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